El Marketing de contar historias

Cuando pensamos en “mercadotecnia” lo primero que a la mayoría se le viene a la mente es que alguien está intentando venderle algo. Y, en cierto sentido y de la manera más general, así suele ser cuando estamos hablando del Marketing más tradicional. Sin embargo, ¿Es ésa la única forma de hacer las cosas?

Cada vez se escucha a más gente decir que esto no es así, y que existe un tipo diferente de estrategias que a la larga llevan al mismo resultado deseado: el famoso Retorno de Inversión. ¿Cuál es ese otro tipo de mercadotecnia entonces?

Se trata del llamado Marketing de Contenidos. Aquí el principal objetivo del mercadólogo a cargo es brindarle a los usuarios (y potenciales clientes) información de valor acerca de la marca, de forma creativa, innovadora y de acuerdo a sus necesidades. Se trata de ofrecer un valor agregado y resulta una importante forma de conectarse con sus consumidores mucho más personal y orgánicamente.

Contar historias no es nada nuevo. Enseñar (y promover) por medio de ellas tampoco lo es.

Contar historias no es nada nuevo. Enseñar (y promover) por medio de ellas tampoco lo es.

Y en sí no se trata de dejar de hacer todo lo que ya se ha venido haciendo, sino de además aprovechar los medios y oportunidades que nos ofrece el Marketing Digital. Actualmente contamos con una caja de herramientas bastante versátil, y muy eficiente cuando se aprovecha la tecnología a nuestro alcance. Desde blogs, newsletters, redes sociales, apps, micrositios, videos, infografías, white papers y pasando por una gran cantidad de híbridos y aplicaciones especiales. La clave está en usar dichos recursos de la forma más óptima de acuerdo a nuestros objetivos particulares, y teniendo muy en cuenta el contexto y las necesidades de nuestro mercado potencial.

La cuestión es justamente acercarnos a esos posibles compradores de una forma no intrusiva y presentarles la información que queremos comunicarle en forma de historias de valor. No hay que olvidar que “el medio es el mensaje”, y la historia que contamos dependerá de los medios y formatos en que decidamos contarla. De esta manera, será posible construir en la mente de nuestros usuarios una narrativa acerca de nuestra marca. Y mientras más clara, creativa, consistente, creíble, concisa y convincente sea la historia que estamos contando, mayor impacto emocional e intelectual lograremos provocar en quienes la están escuchando.

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